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Magistrado del Tribunal para Menores Infractores comparte experiencia Judicial en Yucatán

 

Recientemente el presidente del Tribunal para Menores Infractores (TMI) del Poder Judicial del Estado de Durango (PJED) Alejandro Ramón Fuentes, impartió la conferencia “Análisis dogmático de la Ley Nacional del Sistema de Justicia Penal para Adolescentes”, en el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Yucatán. En la que destacó de la eficiencia  del modelo Penal para los menores de edad, el cual se basa en la reinserción social, a través de la educación y oportunidades de empleo.

El magistrado duranguense, ante personal jurisdiccional y estudiosos en la materia de la entidad federativa antes mencionada, tocó seis principios  específicos  de la justicia para adolescentes: El interés superior de la infancia; La ley favorable; La medida de internamiento como medida extrema; La especialización; El carácter socio-educativo de las medidas de sanción, y La Reintegración social y familiar de la persona adolescente.

 “Los anteriores se convierten en derechos con los que se busca la homologación de la justicia para adolescentes en el país, esto es, que sea el mismo procedimiento, las mismas medidas de internamiento y las mismas sanciones”, dijo el magistrado.

El punto de “La Reintegración” fue el que más llamó la atención, ya que es clave  para el tratamiento de los menores de edad que delinquen, pero no siempre cuentan con el apoyo y la atención necesarios por parte de sus seres queridos para lograrlo, es importante  apuntar que las familias de éstos, no necesariamente clasifican como disfuncionales o desintegradas, incluso tampoco  influye el nivel socioeconómico como podría pensarse, lo que los afecta es el “abandono”, que nadie se hace responsable de ellos y toma un lugar de autoridad en la familia, explicó el magistrado.

La reincidencia  en este grupo de edad es mínima así que el Sistema Integral de Justica Penal para Adolescentes si funciona –afirmó- ya que prioriza la reintegración de los menores infractores en obediencia a  la Ley Nacional. De acuerdo con un estudio  que realizó Reintegra y UNICEF sobre la delincuencia en menores de edad, no importa la forma en la que está integrada la familia, debe haber autoridad y límites, tenemos casos en el  Centro Especializado de Readaptación y Tratamiento para Menores Infractores (CERTMI), en los que todo lo que dura el adolescente en internamiento su familia no lo visita”, señaló Ramón Fuentes.

En un programa de reinserción  en donde se requiere el apoyo de los padres, si no están presentes o no participan, es muy difícil lograr reintegrar al adolescente, pues no siente el apoyo de su familia, “se ha mantenido  un incidencia  delictiva mínima, frente a la participación en delitos por los adultos, de los cometidos por adolescentes solamente el siete por ciento son de alto impacto, por eso se busca que lleven su  proceso en libertad, ya que la mayoría, cerca del  93 por ciento no son faltas graves.

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